Tesoro arqueológico en el centro de València
La Cripta de la Cárcel de San Vicente es, en realidad, una capilla funeraria subterránea que data de la era visigoda (siglo VI). Sobre ella se encontraba supuestamente uno de los lugares donde fue encarcelado San Vicente Mártir, patrón de València, de ahí su nombre.
El edificio, de planta de cruz y cubierta abovedada, formaba parte del conjunto episcopal que incluía la catedral visigoda, de cuyo ábside quedan restos visibles. En su interior se hallaron espacios destinados a enterramientos, y una tumba con restos de un posible prelado del siglo VI. También quedan huellas de su uso como baños palaciegos en la era islámica, así como otros vestigios de diversas épocas. Una sugerente proyección audiovisual en medio de este tesoro arqueológico permite al visitante viajar en el tiempo, trasladándole a los mismísimos orígenes de València.
La Cripta de la Cárcel de San Vicente se suele incluir en rutas vicentinas que visitan lugares asociados con el santo en la ciudad. Su festividad, el 22 de enero, se celebra con un programa de actos religiosos y civiles que suele incluir una misa en rito mozárabe aquí.
Por qué visitar la Cripta de la Cárcel de San Vicente
- Es una construcción visigoda en excelente estado de conservación
- Alberga tesoros arqueológicos que abarcan desde la era romana a la época islámica
- Para disfrutar de un viaje audiovisual por la historia de València en un entorno único
- Como parte de una ruta vicentina, siguiendo las huellas del santo por la ciudad
Qué ver en la Cripta de la Cárcel de San Vicente
Arquitectura visigótica
Se trata de una construcción de sillares y masonería en perfecto estado de conservación. Destacan los canceles decorados del presbiterio y la atención a los detalles en su exterior.
Restos romanos
En la excavación arqueológica que reveló la capilla visigótica se hallaron también fragmentos de una pintura mural romana del dios Mercurio. Además, la cripta se halla sobre el antiguo Cardo Máximo, extensión de la Vía Augusta en la ciudad.
Tesoros arqueológicos
Los restos arqueológicos hallados incluyen desde parte de un sarcófago paleocristiano a jarras de bronce y piezas de cerámica de los siglos X y XI.