La historia de València en 18 puentes
Solo en València puedes encontrar un río convertido en jardín, y 18 puentes por los que no pasa la corriente. El Jardín del Turia que cubre el antiguo cauce fluvial es un espacio único por muchos motivos, incluyendo los puentes que lo cruzan.
Algunos son puentes históricos, que cruzaban el río Turia cuando aún atravesaba por aquí la ciudad. Otros se han ido añadiendo progresivamente para conectar los barrios de ambos lados. En su conjunto, presentan una gran variedad de estilos y permiten hacer un recorrido por la historia de la ciudad.
Por qué visitar los puentes del Jardín del Turia
- Un paseo por el Jardín del Turia, atravesando varios de ellos, es imprescindible en la visita a València
- Marcan el acceso a monumentos históricos como las Torres de Serranos o el antiguo Palacio Real
- Para admirar diferentes estilos arquitectónicos, del gótico a los modernos puentes de Santiago Calatrava
- Para hacerse los selfis más coloridos en el Puente de las Flores
Qué ver en los puentes del Jardín del Turia
Cada puente tiene su propio estilo y su historia. Estos son algunos de los más destacados:
Puentes históricos
De los cinco puentes considerados históricos, el Puente de la Trinidad, construido en 1407 en estilo gótico, es el más antiguo. El Puente del Mar es reconocible por las escalinatas que descienden al jardín; el de Serranos, por las rampas por las que descendían las caballerizas. Ambos datan del siglo XVI, como el Puente del Real, que accedía al antiguo Palacio Real. El Puente de San José, del siglo XVII, honra con una estatua al patrón de los carpinteros, en cuyo honor se celebran las Fallas.
Los puentes de Calatrava
Santiago Calatrava ha diseñado varios puentes para su ciudad natal. El primero fue el Puente 9 d’Octubre, de 1988. El Puente de la Exposición (apodado “el de la peineta”), y el de l’Assut de l’Or (en forma de arpa) son los más icónicos.
El puente más colorido
Cruzar el Puente de las Flores, peatonal, o simplemente pasear por él sin rumbo, es una auténtica delicia. Miles de flores de vivos colores lo flanquean en cualquier época del año, impregnando el aire de un aroma embriagador.
Los guardianes del puente
Cuatro impresionantes demonios alados marcan la entrada al Puente del Reino en ambos lados. Aunque parecen gárgolas góticas, fueron diseñados por el escultor Joan Martí en el siglo XX.