Visita uno de los templos más importantes del centro histórico tras una laboriosa restauración
La Iglesia de los Santos Juanes, uno de los grandes tesoros del corazón de València —junto a la Lonja y el Mercado Central— vuelve a abrir sus puertas tras el incendio que la destruyó en 1936.
Después de cinco años de restauración y una inversión de 10 millones de euros financiados íntegramente por la Fundación Hortensia Herrero, vas a poder volver a cruzar la puerta de este templo.
¡El resultado es espectacular!
La intervención ha devuelto al edificio su imagen original, consolidando muros, recuperando fachadas y restaurando elementos tan singulares como los ventanales góticos, las gárgolas, las esculturas populares de la plaza del Mercat o la fachada orientada a la Lonja.
Pero lo que más impresiona está dentro.
Tras décadas de trabajo e investigación, se ha recuperado prácticamente toda la decoración pictórica barroca de Antonio Palomino junto con los detalles de la nave central y de la mayoría de capillas laterales.
Y por si fuera poco, la entrada a la Iglesia de los Santos Juanes incorpora un espectáculo inmersivo de videomapping —«Barroc»— que transforma la cúpula y el interior del templo en un lienzo en movimiento.
El show va acompañado de música compuesta y grabada expresamente para esta experiencia, con obras de Comes y Cabanilles interpretadas por músicos valencianos, y de una puesta en escena que te permite repasar ocho siglos de historia en pocos minutos.
¿Quieres venir a los Santos Juanes con la experiencia completa?
Entonces llega al menos 15 minutos antes para disfrutar de la audioguía y entender mucho mejor la proyección inmersiva.
Sube a la sala panorámica de Santos Juanes con una visita guiada
¿Sabías que Santos Juanes tiene una sala panorámica con vistas a la Plaza del Mercado? Puedes subir hasta ella con esta visita guiada, que cada viernes recorre la historia del templo y su estrecha relación con la plaza y con el comercio de València.
Durante 90 minutos conocerás el entorno de la iglesia, sus elementos góticos y su gran transformación barroca, en la que tienen un papel protagonista los frescos de Antonio Palomino y su restauración tras el incendio de 1936.
Y, ya en la sala panorámica, podrás disfrutar de unas vistas espectaculares de la plaza.