València, modelo de sostenibilidad alimentaria

Pocas ciudades cuentan con el privilegio de disponer de grandes despensas naturales donde abastecerse y proporcionar productos de temporada que apenas dejan huella en el planeta.  

Una huerta periurbana rodea Valencia de miles de metros cuadrados de campos de hortalizas, verduras y frutas. Se extiende hasta el Parque Natural de La Albufera, donde se cultivan diversas variedades locales de arroz que suponen el ingrediente principal del plato valenciano más internacional: la paella.  

 

La Ecotira

Los pequeños agricultores de la huerta valenciana cuentan con La Ecotira, su propio espacio de venta directa de productos ecológicos en Mercavalència, la infraestructura central que distribuye el género de cercanía a profesionales del sector, como restaurantes o comercios de alimentación.  

 

L’Horta

Además, L’Horta de Valencia establece un vínculo entre lo rural y lo urbano donde conviven las culturas agrícola e hidráulica, por lo que ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como uno de los siete SIPAM (Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial) de toda Europa. 

 

El mar

El mar Mediterráneo proporciona pescado fresco que se subasta a diario en la Lonja de Pescadores de la Marina de València y que termina en los menús de muchos restaurantes locales o en los lineales de supermercados y mercados municipales. 

 

Apicultura urbana

A estas dos despensas naturales, como L’Horta y el Mediterráneo, se ha sumado recientemente la incorporación de València a la apicultura urbana. Una veintena de colmenas salpican algunas azoteas de edificios públicos para polinizar y contribuir a la biodiversidad de los parques de la ciudad. La miel recolectada, unos 40 kilos al año, comienza a ser utilizada como ingrediente de los platos de algún restaurante de la ciudad.  

 

València sede del Centro Mundial para la Alimentación Urbana Sostenible

Pero el compromiso de València con la sostenibilidad alimentaria va mucho más allá y desde 2019 es sede del Centro Mundial para la Alimentación Urbana Sostenible de la FAO para convertirse en un referente ante los retos a los que se enfrentan las grandes ciudades en cuestiones alimentarias y nutricionales.